Conclusiones II Congreso Internacional sobre Síndrome de Asperger
Conclusiones del congreso realizado en Sevilla del 19 al 21 febrero 2009.
El Síndrome de Asperger es una discapacidad social de aparición
temprana.
Los estudios genéticos se están centrando en valorar la
heterogeneidad ya que los estudios de gen único no explican el Síndrome
de Asperger en el 90% de los casos.
El Síndrome de Asperger supone una alteración en el procesamiento de
la información.
La comprensión psicológica del trastorno es clave para el
tratamiento. Es necesario ir más allá de la conducta y captar su modo de
ver y sentir el mundo. Para avanzar en esta compresión es necesaria la
investigación evolutiva desde las primeras etapas del desarrollo.
Se hace imprescindible una formación específica de los profesionales
implicados en su educación y tratamiento.
Más que el déficit, el foco del tratamiento han de ser las
competencias, intereses, preferencias y la calidad del sueño de la
persona con Síndrome de Asperger.
Los tratamientos cognitivo-conductuales pueden facilitar el
desarrollo y la integración educativa, social y laboral de estas personas.
Las nuevas tecnologías abren nuevas expectativas para favorecer el
desarrollo de programas de tratamiento de las persona con Síndrome de
Asperger en diferentes áreas y para adaptar entornos favorecedores de su
desarrollo y de su inclusión social.
El tratamiento no puede limitarse a la enseñanza de estrategias y
habilidades sociales, es necesario fomentar el desarrollo de la
cognición social y afectivo-emocional, teniendo en cuenta que la meta de
la educación es mejorar su autonomía y calidad de vida.
Falta evaluación científica de la eficacia de los distintos tipos
de intervención psicológica y educativa. Es urgente la investigación en
este campo.
La posibilidad de mejora está abierta a lo largo de la vida. Esto
nos plantea el reto de conocer mejor las necesidades del adulto con
Síndrome de Asperger, con objeto de ajustar mejor los apoyos y
procedimientos de intervención requeridos para mejorar el funcionamiento
y conseguir una vida de calidad.
En el Síndrome de Asperger se constata una elevada comorbilidad,
dado el estrés que sufren y el escaso apoyo social que experimentan.
Para el tratamiento de los trastornos comórbidos se hace
imprescindible introducir ajustes en la organización de los servicios
de salud mental y asegurar una especialización de los clínicos en
Síndrome de Asperger.
El Síndrome de Asperger como discapacidad de carácter social, es
una realidad que no corresponde a una situación transitoria, sino que es
una condición permanente que debe de ser comprendida y aceptada, tanto
por los afectados, sus familias y el entorno más próximo.
La Administración no está dando respuesta efectiva a las
necesidades que presentan a lo largo de todo su ciclo vital las personas
con Síndrome de Asperger y sus familias.
Son las familias y las Asociaciones que las agrupan, quienes
soportan y dan solución en la práctica a las necesidades y problemática
compleja de las personas con Síndrome de Asperger y sus familias.
Es necesario que la Administración muestre ya el apoyo expreso y
efectivo, mediante la aplicación de recursos y medios a la atención de
las personas con Síndrome de Asperger y sus familias.
Es urgente y necesaria la creación de unidades específicas y
especializadas, protocolos de actuación así como coordinación de
recursos y medios para dar solución a las necesidades que presentan las
personas con Síndrome de Asperger y sus familias.
Es imprescindible que de manera inmediata, se asuma por la
Administración la necesidad, puesta de manifiesto en este Congreso, de
formación específica sobre Síndrome de Asperger para profesionales que
están llamados a detectar, diagnosticar e intervenir en personas con
Síndrome de Asperger.