2009 — octubre

 Reorganización de la sección de publicaciones

Domingo 4 de octubre de 2009

La cantidad de publicaciones de libre distribución disponibles sobre los TEA no deja de crecer. La mayor parte de estas publicaciones están dirigidas a familiares y educadores, aunque también las hay dedicadas a los profesionales de la salud. Para hacer más clara la presentación de estas publicaciones, de las que en este momento disponemos de 41, se ha subdividido la sección de publicaciones en los siguientes apartados:

En el escaso año y medio de existencia EspectroAutista.Info la cantidad de publicaciones disponibles ha crecido enormemente, hasta el punto en que el problema actual no es disponer de información, sino saber como seleccionar de forma ágil entre toda la existente. Esperamos que EspectroAutista.Info pueda ayudar a ello, dirigiendo a todos los interesados, de la forma más rápida y simple, hacia aquellos documentos que puedan solventar las dudas que hasta aquí les han traido.

 La impronta genética en el cerebro

Lunes 12 de octubre de 2009

El pasado 25 de septiembre se comentaba un interesante diagrama presentado en la siguiente publicación:

Al poco tiempo, y gracias al aviso de un lector de EspectroAutista.Info, supimos de la publicación del siguiente libro, sobre el mismo tema, escrito por uno de los autores de la citada publicación (Christopher Robert Badcock):

The Imprinted Brain

El Dr. Christopher Robert Badcock es profesor adjunto de Sociología en la London School of Economics. Fue profesor de Sociología en el Polytechnic of the South Bank desde 1969 hasta 1973 y fue nombrado miembro permanente de la Dirección del departamento de Sociología de la London School of Economics en 1974. Su trabajo de investigación actual se centra en la elaboración de la teoría de la impronta genética en el cerebro, elaborada conjuntamente con Bernard Crespi. La teoría busca explicar la evolución del cerebro, la mente y la enfermedad mental en términos de conflicto genético. El título de su libro sobre la materia es The Imprinted Brain: How genes set the balance between autism and psychosis (La impronta genética en el cerebro: como los genes establecen el equilibrio entre el autismo y la psicosis).

A modo de soporte a su libro, Christopher Robert Badcock mantiene un blog (http://www.psychologytoday.com/blog/the-imprinted-brain) del que entresacamos por su interés la intervención traducida a continuación (versión original (http://www.psychologytoday.com/blog/the-imprinted-brain/200909/product-withdrawal-notice-i-was-wrong-about-freud-0)):

5 de septiembre de 2009

Aviso de retirada del producto: estaba equivocado sobre Freud

Revelaciones sobre la mente a partir del autismo han acabado definitivamente con Freud

El psicoanálisis no ha estado nunca exento de críticos, pero hasta hace pocos años yo no me contaba entre ellos. Al contrario, con la firmeza y la inmunidad al criticismo características de los que tienen rasgos autistas, yo los ignoraba a todos e iba por mi camino creyendo que finalmente, los progresos en otras disciplinas científicas acabarían reivindicando a Freud —y para probarlo escribí varios libros. Ello me condujo a psicoanalizarme con Anna Freud hasta su muerte, acaecida en 1982. Rendí culto al santuario del profeta con la más destacada sacerdotisa cuatro días a la semana, cuarenta semanas al año, durante casi tres años. Inspirado por la fe, me convertí en un evangelista —si no del psicoanálisis, si de la figura de Freud— y desde mediados de los 70 hasta el año 2002, impartí un curso sobre Freud dirigido a estudiantes no graduados en la London School of Economics que tuvo gran aceptación.

Pero esta vía está ahora extinta, y los lectores de mi último libro, The Imprinted Brain; how genes set the balance between autism and psychosis (http://www.jkp.com/catalogue/book.php/isbn/9781849050234) (La impronta genética en el cerebro: como los genes establecen el equilibrio entre el autismo y la psicosis) se encontrarán con que una parte del último capítulo se parece un poco a esas noticias que vemos en los supermercados sobre la retirada de algún producto. Ciertamente, para mí éste ha sido uno de los aspectos importantes del libro: me ha proporcionado la oportunidad de rectractarme de mi fe Freudiana y confesar el enorme error que había cometido.

¿Qué pasó? Se necesita leer todo el libro para entenderlo, pero una respuesta breve sería: descubrí el autismo y, más importante aun, empecé a darme cuenta de que, lejos de ser un remedio para los problemas mentales, el psicoanálisis era una encarnación cultural de lo que ahora llamaría hiper-mentalismo.

Según la teoría de teoría de la impronta genética en el cerebro que se explica en el libro, los genes que subyacen en los trastornos autistas y psicóticos permanecen en el genoma humano porqué dan soporte a las dos adaptaciones cognitivas fundamentales de nuestra especie. La cognición mentalística —o mentalismo (también llamada teoría de la mente/empatía/psicología popular/sentido común)— evolucionó para facilitar la interacción social y constituyó la base de la cultura mental: religión, política, comercio, arte y literatura. La cognición mecanicista (también llamada sistematización/física popular/pensamiento cosificado o orientado a los objetos) que evolucionó para facilitar la interacción física con el mundo material de los objetos no humanos y constituyó la base de la ciencia, la tecnología y de la cultura material. Los dos sistemas de cognición están generalmente más o menos equilibrados en los individuos. Sin embargo, debido a los mecanismos de expresión genética involucrados, este equilibrio puede verse fácilmente alterado. Un déficit en mentalismo (a veces con un exceso de cognición mecanicista en el llamado savantismo autista) explica los trastornos del espectro autista, mientras que lo opuesto —la mentalización excesiva— explica la mayoría de los síntomas de los trastornos del espectro psicótico.

Según este punto de vista, el psicoanálisis sería una forma institucionalizada de hiper-mentalismo comparable a la esquizofrenia paranoide. Los esquizofrénicos que se han recuperado comentan que su psicosis es una enfermedad de sobre-interpretación, de ver significados donde no los hay, y de intuir intenciones, pensamientos y emociones en los otros que simplemente no existen. El psicoanálisis institucionalizó este tipo de paranoia al creer que mediante la libre asociación de ideas, los sueños y los lapsus linguae se podría interpretar el infantil y reprimido inconsciente del individuo.

Pero, por supuesto, si esa mente inconsciente existiera, los primeros autistas ya nos lo habrían revelado hace mucho tiempo, debido a su incapacidad para engañarse ellos mismos o engañar a otros, debido a su inmunidad a las convenciones e imposiciones y debido a su perversa insistencia en ser ellos mismos. En particular los autistas savants revelaron que la pristina y no socializada mente del niño autista se parecía más a un ordenador que piensa que no al infierno de reprimidos deseos y sórdida sexualidad imaginada por Freud. Las pasiones de los autistas savants son los horarios, los calendarios y las máquinas, no el incesto, el parricidio o la furia primitiva. Lejos de ser las indiscriminadas máquinas de alimentarse (o repetitivas máquinas de comer) que el ello Freudiano sugeriría, los niños autistas a menudo experimentan un fastidioso rechazo a la comida. Y contrariamente al dogma Freudiano, los recuerdos infantiles conservados por algunos autistas revelan fascinación por las cosas, no por las personas.

Así que este es mi aviso de retirada del producto. Los lectores que quieran saber más, tendrán que leer detenidadmente The Imprinted Brain —prestando especial atención a las notas del último capítulo.

 Adam

Viernes 23 de octubre de 2009

Estamos todos ansiosos por poder ver la película Adam. De momento nos hemos de conformar con ver el trailer: